Diez ideas para evitar que un emprendimiento fracase

Partamos de la base que todos los emprendimientos son empresas, por pequeñas que éstas sean. Por ende, todos los emprendedores son empresarios.

Para los emprendedores novatos, los negocios pueden tener iguales oportunidades de fracasar que de tener éxito. Sin embargo, las cifras son poco alentadoras: En general, 8 de cada 10 empresas fracasan antes de cumplir los 5 años, y el 90% de las pymes no sobreviven los 10 años.

Los verdaderos emprendedores toman el fracaso como una simple piedra en el camino hacia el éxito. Ellos saben que deben aprender de sus errores y usar la experiencia para seguir adelante con una nueva idea. Pero, ¿por qué no mejor aprender de los errores que cometieron los demás, en lugar de pasar por la pena de cerrar un negocio?

Te compartimos diez ideas que, a nuestro juicio, pueden ayudarte a evitar los errores más comunes que cometen los nuevos empresarios y tu emprendimiento sea todo un éxito:  

  1. Ten un Plan de negocios escrito: No creas en el mito de que elaborar un plan de negocios tradicional no vale la pena. La simple disciplina de sentarte a escribir un plan es la mejor forma de que realmente entiendas cómo transformar tu idea en negocio. Al ir aterrizando en papel tus ideas y cómo llevarlas a cabo te irá ilustrando respecto de falencias y riesgos que no viste antes.
  2. Tu modelo debe contemplar ingresos: Incluso una empresa sin fines de lucro necesita generar ingresos, aunque sean donaciones, para poder subsanar los costos operativos y gastos de administración. Aunque trabajes tú solo, tu negocio debe ser capaz de pagarte un sueldo, que cubra el valor del uso alternativo de tu tiempo. Si tu producto es gratuito o pierdes dinero en cada venta te será muy difícil mantenerlo en el tiempo. Puedes tener la solución al hambre mundial, pero si tus clientes no pagan para cubrir los costos, tu negocio no durará mucho. 
  3. Escucha al mercado: No todas las buenas ideas se pueden convertir en negocios exitosos. Sólo porque crees apasionadamente que tu producto o servicio es increíble y que todo el mundo lo necesita, no significa que todos lo vayan a comprar. No existe un sustituto para la investigación de mercado, mucho menos la encuesta informal y desinteresada a la familia y amigos. 
  4. Evalúa poder llevarlo a cabo: Cuando un emprendedor llega con una gran idea debe entender que la idea por sí misma no vale nada. Todo se trata de la ejecución. Por eso es importante sentarse y pensar cómo vas a llevar a cabo tu negocio. Todos los detalles son importantes. Si no te sientes cómodo tomando decisiones importantes y riesgos, no tienes el perfil que se requiere para ser empresario. 
  5. Mira tu (potencial) competencia: Mira a tu competencia en el área de cobertura de tu negocio. No tener competencia es una bandera roja, ya que podría significar que no hay mercado. Por otra parte, encontrar fácilmente muchos competidores en tu entorno con sólo una búsqueda en Google podría demostrar que el área que te interesa está saturada. En cualquier caso, debes tener claro cuál o cuáles van a ser tus características distintivas que te harán resaltar respecto de los demás. 
  6. Ten ojo con la propiedad intelectual y/o industrial: Si esperas salir a la búsqueda de inversionistas, o esperas tener una sólida ventaja competitiva sobre los gigantes de la industria necesitas registrar patentes, marcas y derechos de autor. La propiedad intelectual es también por lo general el mayor elemento en la valoración de una empresa hecha por un inversionista, dado que el tenerla genera una barrera de entrada a tus competidores y, por el contrario, el no tenerla puede ser un riesgo que te saque del mercado de un plumazo.
  7. Si no tienes experiencia, búscala: En la realidad, los inversionistas financian personas, no ideas. Ellos están buscando gente que tenga verdadera experiencia en el dominio y operación del negocio. Si es tu primer acercamiento al mundo de los negocios es recomendable que busques un socio “que ya ha estado ahí” para balancear tu pasión y traer experiencia a tu equipo. El discurso “con tu dinero y mis ideas nos haremos ricos” definitivamente no funciona.
  8. No subestimes los recursos necesarios: Aunque el principal recurso es el dinero para financiar el proyecto, otros como los contactos en la industria y el acceso a los canales de marketing pueden ser aún más importantes que ciertos productos. Además, tener demasiado capital sin saberlo administrar puede llevar a la falta de dinero. No renuncies a tu trabajo de medio tiempo si no consigues ganancias. 
  9. El marketing nunca sobra: Conseguir recomendaciones de boca en boca no es suficiente para hacer que tu producto o tu marca sean visibles en el mercado actual, tan bombardeado de mensajes. Incluso el marketing viral toma tiempo y cuesta dinero. Sin una estrategia efectiva e innovadora de mercadotecnia no tendrás clientes y, por tanto, negocio. Antes de ponerte creativo, busca buenas ideas y cópialas. 
  10. No caigas en la tentación de darte por vencido muy rápido: Una de las principales causas del fracaso de las empresas es que el emprendedor simplemente se cansa, tira la toalla y cierra la compañía. A pesar de algunos errores y fallas, muchos emprendedores exitosos como Steve Jobs y Thomas Edison continuaron trabajando en su proyecto hasta que triunfaron. Los emprendedores exitosos no son aquellos que nunca se han caído, sino quienes toman fuerza y vuelven a levantarse.